Historia

La pastelería endulza la vida de los vecinos de Loja y de sus turistas desde el añ 1840. En sus inicios fue una tienda de ultramarinos, donde se vendían todo tipo de productos, uno de ellos eran los pasteles.



Antiguamente eran algo casi prohibitivo para el bolsillo de la mayoría de gente, aún así la demanda de pasteles fue en aumento por lo cual se aumentó la variedad de productos, introduciendo recetas árabes y de conventos de Andalucía.



El primer propietario tenía un elevado poder adquisitivo y negocios en Madrid, lo cual hizo que pudiese recopilar durante sus viajes de negocios todo tipo de recetas y métodos para trabajar la pastelería, con el objetivo de tener no solo los mejores dulces, sino también un maestro pastelero capaz de hacer realidad las recetas.

Contrató a Sergio, mi abuelo, él demostró desde que era un aprendiz dotes para ser maestro pastelero.

El fundador al jubilarse, dejó la pastelería a mi abuelo, manteniendo intacta la esencia del negocio. En 1970 la historia cambia de rumbo cuando mi padre, Antonio, conoce a mi madre Mercedes que es hija de mi abuelo Sergio.



Al cabo de unos años mi padre entra a trabajar como aprendiz, convirtiéndose en el relevo generacional de la empresa desde que mi abuelo se jubiló en 1980, en ese momento, mi padre mantuvo todos los productos existentes e introdujo otros que han tenido gran aceptación con los añs, liderando la empresa y dejando huella en el pueblo de Loja con sus famosos dulces.



Posteriormente, formó a sus hermanos Pedro y Rafael como nuevos maestros pasteleros, manteniendo el renombre y el éxito de la empresa a lo largo de los añs. Actualmente, soy yo, Antonio hijo el que está a cargo de la empresa, trabajando codo a codo con mi padre desde hace ya más de 15 añs, con la certeza de mantener todo lo que los anteriores maestros pasteleros crearon y adaptar el negocio a los nuevos tiempos, para llegar a todo tipo de clientes, de edades y gustos variados.

Si visitas Loja, no puedes dejar de visitarnos, la pastelería Santa Teresa te espera para darte un dulce capricho.